Miopía avanza sin freno y amenaza a la mitad del planeta en 2050
Especialista de la UAS alerta sobre el aumento de casos en niños y adolescentes por pantallas y malos hábitos
Culiacán, Sinaloa. – La miopía dejó de ser un simple problema visual para convertirse en una amenaza de salud pública global. De mantenerse la tendencia actual, para el año 2050 esta condición afectará a una de cada dos personas en el mundo, impulsada principalmente por el uso prolongado de pantallas, la reducción de actividades al aire libre y los cambios en los hábitos diarios, advirtió Rosalía Ramírez Jaimes, especialista de la Universidad Autónoma de Sinaloa.
La coordinadora de la Licenciatura en Optometría explicó que la miopía es un defecto refractivo que provoca visión borrosa a distancia, mientras la visión cercana permanece clara. Sin embargo, enfatizó que actualmente ya no se considera únicamente un error visual, sino una enfermedad progresiva que puede desencadenar complicaciones severas si no se detecta y controla oportunamente.
“La miopía hoy en día ya no nada más es considerada como un error refractivo, sino como una enfermedad. La razón es porque tiene consecuencias, avanza, se complica y puede llegar a etapas muy severas para la visión”, señaló.
Ramírez Jaimes alertó que el crecimiento acelerado de casos se está presentando especialmente entre niños y adolescentes en edad escolar. Explicó que durante la etapa de desarrollo físico el ojo también continúa creciendo, lo que favorece el aumento progresivo de la graduación hasta alrededor de los 21 años de edad.
Ante este panorama, recomendó realizar revisiones oftalmológicas periódicas aun cuando no existan síntomas visibles, ya que la detección temprana es clave para evitar daños mayores. Indicó que actualmente existen tratamientos especializados para ralentizar el avance de la enfermedad, entre ellos lentes altamente asféricos diseñados para impedir el crecimiento desmedido del ojo.
“Hoy en día lo primordial es la detección temprana. Como medidas preventivas se utilizan lentes especiales que ayudan a evitar que la retina crezca de forma descontrolada”, detalló.
La especialista universitaria también destacó que los lentes de contacto representan una alternativa eficaz para controlar la miopía, aunque muchas personas todavía se resisten a utilizarlos debido a mitos o desinformación sobre su uso.
Además de los tratamientos ópticos, subrayó que modificar hábitos cotidianos puede ayudar significativamente a prevenir o retrasar la progresión de la enfermedad. Entre las principales recomendaciones destacó aplicar la regla 20-20-20: cada 20 minutos frente a pantallas o realizando lectura cercana, descansar la vista durante 20 segundos observando un objeto ubicado a 20 pies —aproximadamente seis metros— de distancia.
Finalmente, exhortó a padres de familia y docentes a fomentar que niñas, niños y adolescentes pasen más tiempo al aire libre, ya que la exposición a espacios abiertos y luz natural contribuye a reducir el riesgo de desarrollar miopía a edades tempranas.