Garbanzo sinaloense cae en rendimiento y enfrenta crisis de precios
Productores del Valle del Évora advierten baja rentabilidad por clima atípico, dólar débil y conflictos internacionales
Guamúchil, Sinaloa.- La producción de garbanzo en Sinaloa enfrenta uno de sus ciclos más complejos de los últimos años, con rendimientos por debajo de lo esperado, precios deprimidos y una rentabilidad prácticamente inexistente para los agricultores, advirtió Gumaro López Cuadras, presidente de la Junta Local de Sanidad Vegetal del Valle del Évora.
El dirigente agrícola informó que, de acuerdo con los monitoreos realizados en la región, los rendimientos del cultivo oscilan entre una tonelada 200 kilogramos y hasta dos toneladas por hectárea en los mejores casos, con un promedio general cercano a una tonelada 600 kilogramos.
En cuanto a la comercialización, explicó que el grano se está pagando entre 15 y 16 pesos por kilogramo en los mejores calibres, mientras que los lotes de menor tamaño o calidad se venden entre 13 y 14 pesos, situación que complica seriamente la recuperación de costos de producción.
López Cuadras señaló que el presente ciclo agrícola estuvo marcado por condiciones climáticas atípicas, principalmente por la falta de horas frío y altas temperaturas, factores que aceleraron el desarrollo vegetativo de los cultivos y redujeron los rendimientos en aproximadamente 30 por ciento respecto al año anterior.
Indicó que esta problemática no solo afectó al garbanzo, sino también a otros granos, lo que agrava la situación de los productores que ya venían golpeados por dos ciclos previos marcados por la sequía y dificultades en la comercialización.
Respecto al destino de la cosecha, estimó que alrededor del 70 por ciento del garbanzo sinaloense podría orientarse a exportación, mientras que el resto se comercializa a menor precio o se destina a procesos industriales como la elaboración de harina.
Sin embargo, reconoció que el mercado internacional tampoco ofrece condiciones favorables. Explicó que la fortaleza del peso frente al dólar ha impactado negativamente, ya que el garbanzo se vende en moneda estadounidense. A ello se suman tensiones geopolíticas y problemas logísticos en rutas marítimas internacionales, lo que ha encarecido fletes y frenado una mejor cotización.
El líder agrícola sostuvo que es necesario impulsar una nueva estrategia comercial para el cultivo, incluyendo la búsqueda de nuevos mercados y la incorporación del garbanzo a la canasta básica nacional, con el fin de fortalecer el consumo interno.
“Es un producto altamente nutritivo y con gran potencial de crecimiento, pero se requiere darle certeza al productor de que sembrarlo será rentable”, expresó.
En Sinaloa, agregó, actualmente participan entre 2 mil 500 y 3 mil 500 productores en este cultivo, dependiendo de la superficie sembrada cada ciclo.
Sobre la semilla, explicó que continúan utilizándose variedades tradicionales como Blanco Sinaloa, aunque cada vez más agricultores prueban nuevas opciones como la variedad Noro, que en ciertos escenarios ofrece mejores rendimientos.
Finalmente, Gumaro López Cuadras reconoció que con los precios actuales y los bajos rendimientos, la mayoría de los productores difícilmente logrará recuperar la inversión realizada.
“Ha sido un año muy complejo. Casi ningún cultivo tiene rentabilidad y en el caso del garbanzo el panorama luce especialmente difícil”, concluyó.