La educación busca abrir paso al diálogo en conflicto por planta GPO
Más de mil niños enfrentan afectaciones indirectas por bloqueos en comunidades yoremes; el programa de becas prioriza mantener los apoyos educativos.
Culiacán, Sinaloa.- Más de mil niñas y niños de comunidades yoremes de la bahía de Ohuira podrían ver comprometido el acceso oportuno a programas educativos y acciones de mejoramiento escolar debido a los bloqueos registrados en la zona donde persiste el conflicto relacionado con la planta de Gas y Petroquímica de Occidente (GPO). Ante este escenario, autoridades federales se integraron a la mesa de conciliación y diálogo con el objetivo de privilegiar el bienestar de las familias y evitar afectaciones mayores a la niñez.
Danisa Magdalena Flores Ojeda, titular de la Oficina de Representación del programa en la entidad, informó que el Gobierno Federal participa en este proceso de acercamiento con los pobladores yoremes, particularmente porque en la región existen planteles cuyos estudiantes forman parte del programa de becas Rita Cetina. Explicó que la intención es utilizar la educación como un puente para generar confianza, impulsar la participación de los padres de familia y contribuir a que las comunidades reciban beneficios sin que ello implique perjuicios para sus habitantes.
“Nos estamos uniendo a la mesa de diálogo del tema de la planta GPO en Ahome como mesa federal de conciliación y diálogo por los pobladores yoremes”, expresó la funcionaria, al señalar que el propósito es socializar la información relacionada con el proyecto y atender las necesidades que enfrentan las familias indígenas.
Flores Ojeda detalló que actualmente brindan atención a alrededor de mil 200 personas en esa zona y reconoció que la ausencia de algunos padres en las escuelas, derivada de su participación en los bloqueos, ha complicado la operación normal de algunas actividades vinculadas a la entrega de apoyos educativos.
Indicó que una de las principales preocupaciones es garantizar que los beneficios lleguen a los estudiantes, independientemente del conflicto social que prevalece en la región.
“Es una instrucción de nuestra presidenta y lo que menos queremos es afectar a nuestros niños en las entregas, porque por los bloqueos probablemente no nos permitan instalarnos, pero queremos que sepan que nuestra prioridad es ayudar con la educación y que tengan el beneficio”, manifestó.
La funcionaria señaló que, además del tema de las becas, existe preocupación por las condiciones de infraestructura educativa. Expuso que en la zona opera una escuela del DGETI y un telebachillerato que actualmente no está funcionando, mientras que dos escuelas primarias requieren mejoras urgentes debido al deterioro de sus instalaciones.
Añadió que el Gobierno del Estado y la Secretaría de Educación asumieron compromisos para intervenir estos planteles y fortalecer las condiciones en las que estudian los menores.
Aunque aclaró que las clases no han sido suspendidas oficialmente, reconoció que la dinámica del conflicto sí repercute en la asistencia escolar.
“No se han suspendido clases, pero los papás que se van a los bloqueos, pues no mandan a los niños”, comentó.
La participación de las autoridades federales en la mesa de diálogo busca, además de atender el diferendo por el proyecto energético, evitar que la confrontación social termine profundizando rezagos educativos entre las comunidades indígenas asentadas en la bahía de Ohuira.