México cierra la frontera sanitaria al ganado de Estados Unidos
La detección de gusano barrenador en Texas y Nuevo México obliga a suspender temporalmente la importación de animales vivos para proteger el estatus zoosanitario del noroeste del país.
CDMX. – La confirmación de nuevos casos de gusano barrenador del ganado en territorio estadounidense encendió las alertas sanitarias en México. Como medida preventiva, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER), en coordinación con el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), determinó la suspensión temporal de la importación de animales vivos procedentes de ese país, con el objetivo de blindar al hato ganadero nacional y evitar la introducción de una de las plagas de mayor impacto para la actividad pecuaria.
La decisión busca preservar el estatus zoosanitario de los estados del noroeste del país donde actualmente no existe presencia del gusano barrenador del ganado (GBG), particularmente Baja California, Baja California Sur, Chihuahua y Sinaloa, entidades consideradas estratégicas para la producción pecuaria y el intercambio comercial.
La suspensión fue consecuencia de la notificación emitida el pasado 4 de junio de 2026 por el Servicio de Inspección Sanitaria de Animales y Plantas del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (APHIS-USDA) al Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), luego de confirmarse la presencia del GBG en un bovino localizado en el condado de Zavala, Texas. A ello se suman reportes de casos detectados en diversos condados texanos y en el estado de Nuevo México.
Tras el aviso oficial, autoridades sanitarias de ambos países iniciaron un intercambio permanente de información técnica y sostuvieron reuniones de trabajo para definir medidas inmediatas de contención. Como resultado, se acordó la suspensión temporal de las Hojas de Requisitos Zoosanitarios para la importación a México de diversas especies animales.
La restricción aplica para bovinos destinados a reproducción y sacrificio; rumiantes silvestres; equinos utilizados para reproducción, trabajo, deporte, exhibición, tránsito y sacrificio; cerdos para reproducción; ovinos y caprinos destinados tanto a reproducción como a sacrificio; además de aves canoras, de ornato y rapaces para comercialización, así como hurones destinados a compañía y venta.
En el caso de los perros de compañía, las autoridades mexicanas y estadounidenses acordaron reforzar los mecanismos de inspección sanitaria en los puntos de ingreso al país. Asimismo, se evaluarán medidas complementarias para acreditar la condición sanitaria de las mascotas antes de su ingreso a territorio nacional. Estas disposiciones también serán aplicables a las aves canoras de compañía.
La determinación representa una medida de prevención para evitar que la plaga alcance regiones libres del gusano barrenador, una larva que invade tejidos vivos de animales de sangre caliente y que históricamente ha provocado severas pérdidas económicas en el sector pecuario debido a la mortalidad, disminución de la productividad y elevados costos de control sanitario.
Pese a la suspensión, México y Estados Unidos mantienen una coordinación permanente y continúan el intercambio técnico y científico de información para evaluar la evolución epidemiológica del brote. El objetivo, señalaron las autoridades, es identificar aquellas mercancías que no representen riesgo sanitario y establecer las condiciones que permitan, en su momento, la reanudación ordenada, segura y responsable del comercio bilateral.
Para entidades ganaderas como Sinaloa, donde miles de familias dependen directa e indirectamente de la actividad pecuaria, la decisión busca garantizar la protección del patrimonio zoosanitario construido durante años y evitar afectaciones que comprometan la competitividad del sector en los mercados nacionales e internacionales.