La fórmula para rescatar al hato: sanidad, alimento y mejor genética
La UGRS advierte que el futuro de la ganadería sinaloense depende de fortalecer tres áreas clave para elevar la productividad y abrir más mercados.
Culiacán, Sinaloa, 9 de junio de 2026.- En Sinaloa, el fortalecimiento de la ganadería no depende de una sola medida ni de soluciones aisladas. La ruta para construir un sector más competitivo pasa por atender simultáneamente tres factores estratégicos: la sanidad animal, una adecuada alimentación y el mejoramiento genético del hato. Así lo planteó el presidente de la Unión Ganadera Regional de Sinaloa (UGRS), José Alfredo Sáinz Aispuro, quien sostuvo que el reto es incrementar la productividad sin descuidar la calidad y la inocuidad de los productos que llegan al consumidor.
El dirigente ganadero afirmó que invertir en estos tres rubros representa la diferencia entre una actividad de subsistencia y una ganadería rentable, capaz de responder a las exigencias del mercado actual. Señaló que al combinar sanidad, alimentación y genética se generan animales con mejores condiciones de salud, mayor rendimiento y un valor comercial más alto, lo que fortalece directamente la economía de las unidades de producción.
“Tenemos que invertir más en sanidad, alimentación y genética. Cuando logramos combinar estos tres factores, estamos en condiciones de ofrecer productos de mayor calidad y fortalecer la rentabilidad de las unidades de producción”, expresó.
Sáinz Aispuro destacó que la sanidad constituye el cimiento del sistema pecuario, ya que permite garantizar alimentos inocuos y proteger la salud pública. Además, aseguró que mantener altos estándares sanitarios es indispensable para conservar la confianza de los consumidores y preservar las oportunidades comerciales para los productores sinaloenses.
“Con una adecuada sanidad estamos ofreciendo al consumidor un producto seguro y confiable, además de mantener abiertas las oportunidades comerciales para nuestros productores”, señaló.
En cuanto a la alimentación, explicó que ésta influye directamente en la condición corporal del ganado y en su capacidad para alcanzar mejores indicadores productivos. Una nutrición adecuada, dijo, permite contar con animales más sanos y eficientes, lo que se traduce en mayores beneficios económicos para quienes dependen de esta actividad.
“La alimentación es fundamental porque asegura animales sanos, productivos y económicamente rentables para los productores”, comentó.
Sobre el mejoramiento genético, indicó que incorporar ejemplares con características superiores permite incrementar los rendimientos, optimizar la calidad del ganado y elevar su valor en el mercado. Esta estrategia, añadió, representa una inversión de largo plazo para consolidar una ganadería más moderna y preparada para competir.
“Una mejor genética se traduce en mayores rendimientos y mejores oportunidades de comercialización para los ganaderos”, afirmó.
Finalmente, el presidente de la UGRS reiteró que la competitividad de la ganadería sinaloense dependerá de la capacidad del sector para avanzar de manera simultánea en estos tres pilares. Consideró que apostar por la sanidad, la alimentación y la genética no sólo fortalecerá la producción pecuaria del estado, sino que contribuirá a garantizar alimentos de calidad y mejores condiciones de desarrollo para miles de familias dedicadas a esta actividad.