“Nunca cuidamos lo suficiente a Javier”: Oscar Loza sacude a Sinaloa
CEDH alerta por agresiones a periodistas, retenes riesgosos e impunidad persistente
Culiacán, Sinaloa.- A nueve años del asesinato de Javier Valdez Cárdenas, el presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Sinaloa, profesor Oscar Loza Ochoa, lanzó un duro señalamiento sobre la deuda histórica que mantienen la sociedad y las instituciones con el periodismo mexicano: “Necesitamos pedirle perdón por no haberlo cuidado lo suficiente”. En medio de un escenario marcado por nuevas agresiones contra reporteros, retenes de seguridad que paralizan la ciudad y señalamientos internacionales contra funcionarios sinaloenses, el ombudsman advirtió que la libertad de expresión sigue bajo amenaza y que la calidad de la democracia en México depende del respeto real hacia quienes ejercen el oficio periodístico.
El defensor de derechos humanos reveló que apenas unas horas antes de la conmemoración por Javier Valdez, dos periodistas fueron víctimas de agresiones presuntamente cometidas por elementos militares, hechos que, aunque todavía no derivan en una denuncia formal, ya son registrados por la CEDH. Para Loza Ochoa, el caso del fundador de Ríodoce sigue siendo una advertencia permanente sobre los riesgos que enfrentan los comunicadores y la obligación colectiva de mantenerse vigilantes ante cualquier intento de intimidación o censura.
“El respeto o no a la libertad de expresión indica precisamente la calidad de vida entre los mexicanos y también si existe o no una democracia valedera”, expresó el presidente de la comisión, al insistir en que el ejemplo de Javier Valdez debe continuar vigente en un país donde aún persisten agresiones y amenazas contra periodistas.
Sobre las condiciones actuales para el ejercicio periodístico, Oscar Loza reconoció que existen “claroscuros”. Explicó que, aunque ha habido avances institucionales como sentencias condenatorias e investigaciones relacionadas con ataques a comunicadores, todavía prevalecen grandes pendientes, particularmente en el caso Javier Valdez, donde aún no se logra presentar ante un juzgado mexicano al presunto autor intelectual del crimen.
“Tenemos deudas”, sostuvo el ombudsman, al señalar que la justicia continúa incompleta mientras no exista un proceso judicial contra quien ordenó el asesinato del periodista sinaloense. Añadió que durante lo que va de este año la CEDH ha registrado alrededor de cinco incidentes relacionados con agresiones o vulneraciones hacia periodistas, incluso en casos donde las víctimas no presentan formalmente una queja.
Otro de los temas que abordó el presidente de la CEDH fue el creciente problema de los retenes instalados en distintos puntos de Culiacán y otras zonas de Sinaloa. Aunque reconoció que estas medidas afectan la economía local, el comercio y las jornadas laborales, advirtió que el principal riesgo radica en los filtros colocados sobre puentes vehiculares, donde las ambulancias y vehículos de emergencia quedan atrapados entre largas filas.
Loza Ochoa recordó que desde hace más de dos décadas el Consejo Estatal de Seguridad había establecido que los puentes debían mantenerse libres precisamente para garantizar el tránsito de emergencias, sin embargo, esa disposición sigue sin respetarse. Alertó que mantener bloqueados esos carriles podría derivar en consecuencias fatales para personas lesionadas o enfermas que requieran atención médica inmediata.
“Vamos a lamentar fallecimientos porque no están libres esos carriles”, advirtió, al hacer un llamado directo a la mesa de seguridad para revisar y modificar la estrategia operativa de los retenes.
Respecto a las recientes acusaciones emitidas desde Estados Unidos contra funcionarios sinaloenses, entre ellos el gobernador y alcaldes, el titular de la CEDH fijó postura a favor de que sean las instituciones mexicanas quienes conduzcan cualquier investigación y determinen responsabilidades.
“Creemos en las instituciones mexicanas”, afirmó, al respaldar la postura expresada por la presidenta de México y la Fiscalía General de la República sobre dejar que las autoridades nacionales realicen las indagatorias correspondientes.
Aunque evitó profundizar en descalificaciones hacia el gobierno estadounidense, Oscar Loza cuestionó la autoridad moral de ese país para intervenir en asuntos internos mexicanos y calificó estas acciones como parte de un “colonialismo” históricamente impuesto. Incluso hizo referencia a antecedentes judiciales del liderazgo político estadounidense para remarcar que ningún país está exento de señalamientos.
Finalmente, consideró que todo este contexto debe servir para fortalecer la vida institucional de México y de Sinaloa. Señaló que, más allá del destino individual de los funcionarios involucrados, lo verdaderamente importante es que las instituciones actúen con legalidad, transparencia y firmeza para recuperar la confianza pública.
“La suerte de las personas no deja de ser importante, pero la salud institucional creo que es más todavía”, concluyó.