Bajan rendimientos de maíz en Sinaloa y encienden alerta en el campo
COUC advierte menor producción por hectárea pese a precio estable y pide evaluación técnica del ciclo agrícola
Culiacán, Sinaloa. – Los primeros reportes de cosecha de maíz en Sinaloa están confirmando una tendencia que preocupa al sector agrícola: los rendimientos por hectárea se ubican por debajo de lo esperado, informó Agustín Espinoza Laguna, secretario general de la Coordinación Organizadora de la Unidad Campesina (COUC) en la entidad.
El dirigente señaló que, mientras el promedio histórico del estado oscila entre 10 y 12 toneladas por hectárea, en este inicio de trillas se están registrando rendimientos de entre 6 y 7.5 toneladas, lo que representa una disminución considerable. Aclaró que no se trata de un dato aislado, sino de una señal que debe analizarse con cautela ante la posibilidad de que se generalice en más zonas productivas.
Explicó que diversos factores incidieron en este comportamiento, entre ellos condiciones climáticas atípicas en etapas clave del cultivo, menor acumulación de horas frío y presiones en los costos de producción que obligaron a algunos agricultores a ajustar el manejo agronómico. A esto se suma la incertidumbre que prevaleció durante el ciclo en materia de comercialización.
Espinoza Laguna destacó que, si bien se ha logrado un precio de referencia cercano a los 6 mil pesos por tonelada gracias a gestiones de los gobiernos federal y estatal, la reducción en los rendimientos modifica la ecuación económica para los productores. Subrayó que no es lo mismo obtener ingresos con 12 toneladas por hectárea que con apenas seis o siete, aun cuando el precio se mantenga.
El líder agrícola evitó calificar el escenario como una crisis, pero sí lo definió como una señal de alerta que no debe minimizarse. Advirtió que, de confirmarse esta tendencia, podría haber menor volumen total de producción y una mayor presión económica de cara al siguiente ciclo agrícola.
Finalmente, consideró necesario fortalecer el monitoreo de rendimientos, realizar evaluaciones técnicas del ciclo y ajustar las políticas públicas con base en datos reales. Recalcó que el campo no solo depende de precios favorables, sino también de la productividad, por lo que llamó a no perder de vista este equilibrio para mantener la competitividad de Sinaloa como potencia agrícola.