Especies invasoras dominan ríos de Culiacán y desplazan fauna nativa
Investigador de la UAS advierte que hasta 90% de organismos detectados en muestreos son exóticos y urge acciones de control.
Culiacán, Sinaloa. – La presencia de especies acuícolas invasoras en los ríos Humaya, Tamazula y Culiacán está provocando un severo desequilibrio ecológico al desplazar a la fauna nativa y alterar la cadena alimenticia natural de estos ecosistemas, advirtió Israel Torres Avendaño, investigador de la Facultad de Biología de la Universidad Autónoma de Sinaloa.
El especialista señaló que, de acuerdo con monitoreos realizados junto con estudiantes durante investigaciones enfocadas en peces con potencial para el control biológico de larvas del dengue, hasta el 90 por ciento de los organismos capturados en algunos cuerpos de agua corresponde a especies introducidas, lo que refleja un deterioro preocupante en la biodiversidad local.
Detalló que en cada lance de muestreo, alrededor del 80 por ciento corresponde al llamado pez diablo, mientras que otro 10 por ciento se integra por especies como carpa, tilapia y langostino de pinzas rojas. El porcentaje restante, indicó, representa apenas una fracción mínima de especies endémicas propias de la región.
Torres Avendaño explicó que, aunque aún no concluyen los estudios científicos para determinar el impacto específico de estas poblaciones invasoras, existe evidencia suficiente para plantear que están desplazando a las especies nativas y rompiendo el equilibrio natural de los ríos.
Añadió que una de las principales ventajas de estos organismos exóticos es su alta plasticidad ecológica, ya que pueden sobrevivir en condiciones adversas como bajos niveles de oxígeno, altas temperaturas o periodos de sequía, lo que los vuelve altamente competitivos frente a la fauna local.
El investigador lamentó que en diversos puntos ya no se observen organismos característicos de la zona, situación que confirma el avance de estas especies en los afluentes de la capital sinaloense.
Ante este panorama, hizo un llamado a la ciudadanía y a establecimientos dedicados a la venta de mascotas o especies acuáticas para evitar la liberación de ejemplares en ríos, canales o cuerpos de agua cuando ya no sean deseados, pues estas prácticas agravan el problema ambiental.
Asimismo, propuso impulsar investigaciones para determinar si algunas de estas especies, particularmente el pez diablo, podrían destinarse al consumo humano o si representan riesgos sanitarios como transmisores de enfermedades, con el fin de diseñar estrategias de control o erradicación.
Finalmente, reiteró que la Facultad de Biología de la UAS mantiene disposición técnica y académica para colaborar en proyectos orientados a recuperar el equilibrio ecológico, proteger especies endémicas y formar nuevos investigadores especializados en conservación ambiental.