Colombia bajo presión por plan para sacrificar hipopótamos invasores
La AZCARM advierte que existen alternativas viables y llama a frenar la medida
Ciudad de México, 13 de abril de 2026. La Asociación de Zoológicos, Criaderos y Acuarios de México expresó su rechazo a la decisión del gobierno de Colombia de autorizar el sacrificio de al menos 80 hipopótamos en la cuenca del río Magdalena, al considerar que se trata de una medida grave que pudo evitarse mediante opciones de manejo no letales.
El presidente del organismo, Ernesto Zazueta, recordó que desde 2023 se impulsó un proyecto integral para la reubicación de al menos 70 ejemplares hacia India y México, en coordinación con instancias internacionales especializadas. La propuesta incluía infraestructura adecuada, personal técnico capacitado, recursos económicos y protocolos diseñados para garantizar el bienestar de los animales durante todo el proceso de traslado.
No obstante, el plan no recibió la autorización final del Ministerio de Medio Ambiente de Colombia, lo que frenó su implementación. Desde la perspectiva de la asociación, la decisión de sacrificar a los ejemplares representa una salida extrema, pese a que ya se contaba con una alternativa concreta y viable.
El origen de esta problemática se remonta a la década de 1980, cuando el narcotraficante Pablo Escobar Gaviria introdujo de manera ilegal varios hipopótamos en su zoológico privado en la Hacienda Nápoles. Tras su muerte, los animales quedaron sin control, se dispersaron en la región y comenzaron a reproducirse sin regulación, dando lugar a una población invasora que actualmente supera los 160 individuos.
Especialistas advierten que la expansión de esta especie ha generado impactos en los ecosistemas y riesgos para comunidades cercanas, debido a la ausencia de depredadores naturales. Sin embargo, AZCARM sostiene que se trata de una situación provocada por el ser humano, por lo que considera injusto que los animales enfrenten las consecuencias.
El organismo subrayó que, si bien la reubicación implicaba mayores costos y retos logísticos, representaba una alternativa ética para reducir la presión ambiental sin recurrir a la eliminación de los ejemplares. Asimismo, cuestionó que otras especies introducidas, como el búfalo de agua, ocasionen afectaciones similares o mayores sin que se adopten medidas equivalentes.
En su posicionamiento, la asociación advirtió que la pérdida de biodiversidad es una crisis global y que la eliminación de fauna debe considerarse únicamente como último recurso. Reiteró que mientras los hipopótamos permanezcan con vida, existe la posibilidad de implementar acciones para su rescate y reubicación.
Finalmente, AZCARM hizo un llamado al gobierno colombiano a reconsiderar la medida y reiteró su disposición para colaborar en una solución integral que priorice la conservación de la vida silvestre.