Alza en combustibles presiona al sector pesquero en Sinaloa
Costos de operación aumentan durante la veda de camarón y afectan principalmente a productores, advierte Flor Emilia Guerra Mena
Culiacán, Sinaloa. – El incremento en el precio de los combustibles continúa impactando de manera directa al sector pesquero en Sinaloa, particularmente en los costos de operación de los pescadores, señaló la secretaria de Pesca y Acuacultura, Flor Emilia Guerra Mena.
Explicó que, aunque actualmente se mantiene la veda de camarón, actividad predominante en la entidad, el alza en la gasolina representa un factor que inevitablemente afecta al sector, ya que este insumo es fundamental para realizar las labores de captura y traslado del producto.
Detalló que el impacto no se limita únicamente al uso directo de combustible en las embarcaciones, sino que también incide en otros elementos de la cadena productiva, como el transporte de hielo y la logística de comercialización. Además, indicó que los intermediarios suelen trasladar estos incrementos a los precios finales, independientemente de cuándo se haya realizado la captura del producto.
La funcionaria subrayó que este fenómeno no solo afecta a los pescadores, sino también a la población en general, ya que el aumento en los hidrocarburos repercute en distintos sectores económicos. Sin embargo, enfatizó que en el caso de la pesca, el encarecimiento de insumos como la gasolina y los materiales de trabajo reduce el rendimiento de la actividad.
Respecto al impacto en el consumidor, Guerra Mena comentó que, hasta el momento, no se ha observado un aumento significativo en el precio del camarón, incluso en el contexto de la cuaresma, cuando suele incrementarse la demanda de productos del mar.
No obstante, advirtió que la mayor afectación recae en los productores, quienes venden el camarón a precios considerablemente más bajos en comparación con los que paga el consumidor final. Señaló que, mientras el productor puede comercializar el producto en alrededor de 80 pesos por kilogramo, este llega al mercado a precios que superan los 100 o incluso 200 pesos, lo que evidencia una amplia brecha en la cadena de valor.
Finalmente, puntualizó que son los intermediarios quienes obtienen mayores ganancias, mientras que los productores permanecen en el último eslabón de la cadena productiva, absorbiendo los incrementos en costos sin poder trasladarlos de manera equitativa al precio final.