Reforma de 40 horas complica panorama de hoteleros en Culiacán
José Manuel de la Rivas Flores, presidente de la Asociación de Propietarios de Hoteles y Moteles de Culiacán, señala que la iniciativa representa una carga adicional para un sector que ya lucha por su recuperación, afectado por la baja ocupación y la crisis de violencia que ahuyenta al turismo de eventos.
Culiacán, Sinaloa.- En un contexto ya de por sí complicado por la inseguridad y una ocupación hotelera que no termina de despegar, el sector hotelero de Culiacán ve con preocupación la reciente reforma que reduce la jornada laboral a 40 horas. José Manuel de la Rivas Flores, presidente de la Asociación de Propietarios de Hoteles y Moteles de Culiacán, lamentó que esta medida se convierta en una carga más que afecta directamente el desarrollo productivo del gremio.
De la Rivas Flores detalló que los niveles de ocupación en lo que va del año son críticos. “Lo que está acumulado este mes más o menos estuvo alrededor de un 28 por ciento. A ese 28 por ciento le quitas un 5 por ciento de las puertas que no se abren, ¿cuánto te da? Un 23 por ciento, que es el que estamos viniendo arrastrando desde que empezó esta crisis. Es la demanda inelástica que tiene Culiacán con respecto a la hotelería”, explicó el líder hotelero.
Ante este panorama, los empresarios se han visto orillados a implementar estrategias para reducir costos y poder sostenerse. “Ya ha habido quien está tomando estrategias de: ‘¿Sabes qué? No te voy a hacer la limpieza del cuarto, ¿por qué? Porque no tengo personal’. Eso es lo que redunda en tratar de bajar los costos para que esto pueda funcionar”, añadió.
El impacto no solo se siente en los hoteles, sino en toda la cadena de suministros. De la Rivas Flores explicó que, de manera indirecta, la crisis se multiplica. “Si el restaurante no vende, pues entonces el que vende los manteles ya no vende o el que los lava ya no lava porque no hay rotación. Es una cadena. Si te hicieran un estimado rápido, el número de empleos perdidos anduviera sobre 50 personas entre directos e indirectos por hotel. Multiplícalo por los 40 hoteles que hay en la ciudad y tendrás una dimensión de la afectación”.
El dirigente contrastó la situación actual con la vivida durante la pandemia. Señaló que en ese entonces, aunque hubo un bajón fuerte, existía la esperanza de una recuperación basada en la ciencia. “Siempre había la esperanza de que fuéramos recuperándonos, de que saliera la vacuna, de que saliera el remedio. Al final de cuentas, el miedo a tu salud no es tan fuerte como el miedo a tu integridad física, porque tú estás con la creencia de ‘a mí no me va a pegar’… Eso ayudaba a que todavía existiera movimiento. Aquí no. El tema de la violencia genera un miedo que no ves, pero que confrontas con la realidad”.
Este clima de inseguridad ha provocado una caída significativa en el turismo de eventos, un pilar importante para la hotelería local. “La gente que se está casando y que se casaba aquí, ya no lo hace. Si los dos son de aquí, porque los invitados son de aquí, está cabrón porque ya no quieren arriesgarse a tener su evento aquí. Hay quien sí, pero hay mucho que prefiere irse. Si tengo relación con Mazatlán, pues me voy a Mazatlán, o me voy a Los Mochis, o me voy a Durango”, sentenció De la Rivas.
Finalmente, el presidente de la asociación subrayó que la reforma laboral de las 40 horas llega en el peor momento. “Esto nos agarra ahorita en un momento muy crítico, donde realmente el tema de las ventas apenas si nos ayuda a romper con lo que es el punto de equilibrio. Es una carga adicional muy fuerte”, concluyó.