Trigo en alza: Oportunidad para asegurar el futuro de los productores mexicanos
Ante el aumento histórico del precio del trigo en Chicago, es momento de negociar precios justos y garantizar la estabilidad del sector triguero en México.
POR: Manuel Quintero Meza
Mexicali, Baja California, sábado 15 de febrero. – El día de ayer, el precio del trigo para el mes de junio de 2025 (que es la referencia que se utiliza para el trigo de los valles de Mexicali y San Luis) en la Bolsa de Chicago llegó a 229 dólares por tonelada, el precio más alto en el último año. La principal razón es el aumento del precio del maíz en la misma Bolsa de Chicago, derivado de una menor producción esperada en Estados Unidos y un mayor volumen que se destinará a la producción de etanol en el vecino país, cerca del 30% de la cosecha.
Si al precio del trigo agregamos 55 dólares de bases que se aplicaron el año anterior (que podrían ser más altas este año), estaríamos llegando a 284 dólares por tonelada. Para alcanzar los 320 dólares que solicitan los productores de trigo cristalino, hacen falta 36 dólares. En una buena negociación con la industria, más el apoyo del gobierno federal y local, se podría llegar a esa cifra y asegurar de una vez el precio de la cosecha mediante la compra de coberturas de precios, y a la vez dejar el precio libre a la alza (algo parecido a lo que ocurría antes con el algodón). Esto permitiría que los productores de trigo cristalino conozcan desde ahora el precio que recibirán por sus cosechas, al igual que ya lo saben los productores de trigo panificable, con el precio de garantía que ha publicado el Gobierno Federal a través de la Sader, que es de $7,050 pesos.
Por otra parte, se debe recordar que la importación de trigo a México ya está alcanzando niveles históricos de 5.5 millones de toneladas. Esto incluye trigo panificable y trigo cristalino. Bajo las circunstancias de inestabilidad por aranceles y políticas comerciales que está aplicando y aplicará el Gobierno de Estados Unidos, a la industria le conviene asegurar su proveeduría con el trigo que hoy se produce en México, al precio que sea necesario. Que dicho sea de paso, es la menor producción nacional en décadas. Deberían aplicar la máxima que dice: “No hay trigo más caro que el que no se tiene”.
Este debe ser un buen año en el precio para los productores.