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Muerte de140 manatíes: Acusan indiferencia de autoridades federales ambientales de México

Más de 140 manatíes muertos y en riesgo el humedal más importante de Mesoamérica por 5 años de indolencia de la Semarnat

CDMX, 31 de agosto del 2023. – En un lapso de cinco años, un total de 147 manatíes han perdido la vida en los cuerpos de agua del noreste del estado de Tabasco, y lamentablemente, la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) ha fallado en la implementación de un plan de contingencia ambiental en esta región crítica.

Las autoridades ambientales han demostrado una ineficacia e indolencia preocupantes frente a esta situación que ha estado ocurriendo desde el inicio del actual sexenio en los Pantanos de Centla, el área de humedales más extensa en la región de Mesoamérica. Este problema no solo amenaza la supervivencia de los manatíes (Trichechus manatus) en peligro de extinción, sino que también coloca en grave riesgo todo el ecosistema de la Cuenca del Usumacinta, uno de los sistemas hidrológicos más importantes de México. Esta cuenca alberga una riqueza significativa en flora y fauna, siendo fundamental para la biodiversidad del país, asó lo señaló el presidente de la Asociación de Zoológicos, Criaderos y Acuarios de México (AZCARM), Ernesto Zazueta Zazueta.

La alarma se encendió el pasado 19 de agosto cuando la Semarnat reportó 28 manatíes muertos en Tabasco durante lo que va del año 2023; lamentablemente, esta cifra ya se ha elevado a 31. Las autoridades anunciaron que desde el 18 de julio se ha iniciado un seguimiento de la situación y han emprendido medidas para abordar este problema de manera efectiva. Se ha establecido un monitoreo constante, sitios de muestreo y campamentos de atención para lidiar con los fallecimientos.

Sin embargo, a pesar de estas acciones anunciadas, durante estos cinco años, la mortalidad de manatíes y otros problemas relacionados, como infecciones y enfermedades en las poblaciones locales, han continuado en aumento. Además, la actividad pesquera, que es la fuente de subsistencia para millas de habitantes de la zona, ha sufrido graves impactos negativos. Sorprendentemente, ni la Semarnat ni el gobierno del estado de Tabasco han implementado un plan de contingencia adecuado para proteger los Pantanos de Centla, una Reserva de la Biosfera vital para la región.

Ernesto Zazueta recordó que desde el 2018, la AZCARM ha promovido la campaña #SalvemosNuestrosManatíes, que instaba a las autoridades ambientales a tomar medidas urgentes para prevenir la muerte de más manatíes. Advertían que esta situación podría desencadenar un desequilibrio ecológico y contribuir al cambio climático al afectar a otras especies. También demandaban que las industrias operaran con altos estándares de cuidado ambiental, priorizando la salud humana, el bienestar animal y la protección de la flora por encima de intereses económicos y políticos.

A pesar de estas demandas y promesas gubernamentales, nada ha cambiado. Tras cinco años de una inusual mortandad de manatíes en Tabasco, el problema no solo persiste, sino que empeora. Estas 147 muertes son el resultado de la continua degradación de la zona, que comenzó con la construcción de infraestructura petroquímica hace más de cuatro décadas y la creación de canales artificiales que alteraron significativamente el ecosistema del río Maluco.

Es alarmante que no se haya abordado de manera oficial la presencia de metales pesados ​​en la zona, identificados por estudios de la Universidad Veracruzana y equipos independientes, los cuales apuntan a la actividad petrolera como la causa. Esta problemática se agrava con el crecimiento de las poblaciones humanas en las orillas de los ríos y la expansión de cultivos de palma de aceite, que consumen grandes cantidades de agua y agroquímicos. Todos estos factores están contribuyendo al riesgo inminente de extinción de los manatíes en la zona, sin una respuesta efectiva por parte de la máxima autoridad ambiental de México.

El Presidente de la AZCARM subrayó que, si hubiera una verdadera voluntad e interés en proteger la biodiversidad y el bienestar de las comunidades locales, la Semarnat habría tomado medidas concretas para abordar los problemas como la ganadería sin control, las fugas de los ductos de Pemex. , la expansión desmedida de cultivos de palma de aceite, cambios ilegales en el uso del suelo, falta de drenaje adecuado y los incendios forestales constantes.

Estamos frente a la amenaza de perder un ecosistema vital, uno de los más importantes de Centroamérica. Es imperativo que se implemente un plan de emergencia de manera inmediata para evitar una tragedia ambiental en los Pantanos de Centla, el humedal más crucial de la región.

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