PRI Sinaloa acusa entrega del estado a Morena con respaldo criminal en elección de 2021
Liliana Cárdenas afirmó que candidatos priistas fueron amenazados, vigilados y abandonados por autoridades durante el proceso electoral.
Culiacán, Sinaloa, 6 de mayo de 2026. – La secretaria general del PRI Sinaloa, Liliana Cárdenas, acusó que la elección de 2021 en Sinaloa estuvo marcada por la violencia, la intimidación y la presunta intervención de grupos delictivos, situación que —dijo— permitió que Morena llegara al poder mediante “métodos nada ortodoxos” con la complacencia de la cúpula gubernamental en turno.
Durante una conferencia de prensa, la también excandidata del PRI a la presidencia municipal de Salvador Alvarado relató una serie de hechos que, aseguró, ocurrieron durante aquella contienda electoral y que atribuyó a una operación de intimidación en favor de Morena y sus aliados.
Cárdenas sostuvo que desde antes de iniciar la campaña observó señales de un acercamiento político entre el entonces gobernador de Sinaloa, Quirino Ordaz Coppel, y el entonces presidente de México, Andrés Manuel López Obrador.
“Yo tenía mis dudas de participar en esa elección, porque desde antes vi conductas en el gobierno del Estado que me indicaban que el entonces gobernador constitucional del Estado de Sinaloa estaba aliándose al expresidente de México”, expresó.
Narró que conforme avanzó la campaña comenzaron a desaparecer los operativos de seguridad y, al mismo tiempo, se incrementó la presencia de civiles armados en colonias y comunidades de Salvador Alvarado.
Indicó que durante reuniones vecinales observaban camionetas circulando lentamente con hombres armados a bordo y armas visibles, lo que generó temor entre candidatos, brigadistas y ciudadanos.
“Se sentía miedo e impotencia”, afirmó.
La dirigente priista aseguró que ella misma fue vigilada y perseguida durante toda la campaña electoral y que incluso detectó “halcones” afuera de su domicilio monitoreando sus movimientos.
Ante ello, explicó que buscó directamente al entonces gobernador Quirino Ordaz Coppel para solicitar apoyo en materia de seguridad. Según su versión, posteriormente acudió a su domicilio el entonces secretario de Seguridad Pública estatal, Cristóbal Castañeda Camarillo, a quien pidió operativos preventivos y presencia militar en las comunidades.
Sin embargo, afirmó que nunca llegaron los operativos prometidos.
Cárdenas relató además que, a mitad de campaña, su coordinador y uno de sus candidatos a regidor fueron privados de la libertad temporalmente por un grupo armado, cuyos integrantes —dijo— se identificaron como parte de la delincuencia organizada.
Según el testimonio de ambos colaboradores, fueron llevados ante un hombre que se presentó como “jefe de plaza”, rodeado de aproximadamente 40 hombres armados y encapuchados.
“Les dijeron que tenían prohibido realizar campaña, reuniones o actividades ligadas con el proceso electoral”, sostuvo.
La secretaria general del PRI relató que días antes de la jornada electoral la situación escaló y comenzaron amenazas directas contra integrantes de su estructura territorial.
Señaló que grupos armados acudieron a viviendas de coordinadores de zona y operadores políticos, donde irrumpieron violentamente, los encañonaron y les exigieron dinero supuestamente destinado a la compra de votos.
Aseguró que durante esa noche intentó nuevamente contactar al gobernador Quirino Ordaz y al entonces secretario de Seguridad Pública, sin obtener respuesta.
“El sábado previo a la elección no llegó la seguridad; llegó el terror”, declaró.
También denunció que durante la jornada electoral hombres armados recorrieron las casillas con total impunidad y sin presencia efectiva de corporaciones de seguridad.
Afirmó que, pese a la baja participación ciudadana que observó en las calles, Morena obtuvo resultados electorales superiores a los de 2018, lo cual calificó como inexplicable.
“Fue una narcoelección terrorista”, expresó.
Cardenas también lanzó señalamientos contra dirigentes priistas de aquella época, a quienes acusó de mantener cercanía con el entonces gobernador.
Dijo que uno de esos exdirigentes del PRI Jesús Valdez actualmente milita en el Partido Verde Ecologista de México y a Cinthia Valenzuela que ocupa hoy una regiduría en el Ayuntamiento de Culiacán por Morena.
Además, sostuvo que los recursos financieros para la operación electoral del PRI en 2021 eran manejados por un funcionario estatal cercano al entonces gobernador, Ricardo Madrid Pérez quien tampoco pertenecía formalmente al partido y actualmente es dirigente estatal del Partido Verde.
La dirigente priista exigió investigaciones contra quienes resultaron electos en la contienda de 2021 por Morena, el PVEM y el PT, incluyendo alcaldes, diputados locales y federales.
También pidió revisar particularmente el caso del exalcalde de Salvador Alvarado, a quien acusó de haber entregado espacios de gobierno y la Junta Municipal de Agua Potable a grupos criminales.
Cardenas vinculó la situación actual de violencia en Sinaloa con lo ocurrido en aquella elección.
Afirmó que las consecuencias de tener “un narcopartido” gobernando han derivado en una crisis de seguridad y económica en el estado.
Como parte de ello, mencionó cifras de 2 mil 645 homicidios, 108 menores asesinados, 3 mil 688 personas desaparecidas, más de 30 mil empleos perdidos y más de 9 mil vehículos robados.
Finalmente, aseguró que el PRI continuará denunciando públicamente estos hechos y sostuvo que su partido volverá a competir por recuperar el gobierno estatal en las elecciones de 2027.
“Les ganamos en el 2021 y les volveremos a ganar en el 2027 con el apoyo del pueblo de Sinaloa”, concluyó.