Productores acuícolas de Sinaloa tienen inventarios para abastecer mercado pese a veda temporal
Carlos Urias Espinoza, presidente de Coades, informó que cuentan con camarón congelado de calidad suficiente para la demanda nacional, pero enfrentan competencia desleal de importaciones y contrabando que mantienen los precios bajos para el consumidor.
Culiacán, Sinaloa. – Ante el inicio de la temporada de veda temporal del camarón silvestre, los productores acuícolas de Sinaloa garantizan el abasto para el mercado nacional gracias a sus sistemas de conservación. Carlos Urias Espinoza, presidente de la Confederación de Asociaciones Acuícolas del Estado de Sinaloa (Coades), explicó que actualmente el 85 por ciento de la producción total proviene de la acuacultura, y que muchos productores cuentan con bodegas para conservar el producto y venderlo durante todo el año.
Urias Espinoza detalló que el ciclo de producción inicia con siembras en marzo, obteniendo las primeras cosechas en junio. Posteriormente, se realiza una nueva siembra para levantar la producción entre octubre y noviembre. Una parte del camarón se vende fresco, mientras que otra se procesa, congela y almacena. Actualmente, dijo, se tienen inventarios suficientes para abastecer las necesidades del país.
Sin embargo, el líder acuícola expresó su preocupación por el alto volumen de importaciones y el contrabando, lo que ha generado dificultades para colocar el producto nacional. Señaló que los principales centros de consumo en México son Guadalajara, El Bajío, León y la Ciudad de México, y que es en estos puntos donde se concentra la competencia desleal.
En cuanto a los precios, indicó que se mantienen estables, pero bajos en comparación con años anteriores debido a la presión de producto importado y de contrabando. Explicó que el costo de conservación y financiero del camarón congelado debería reflejarse en un precio más alto, sobre todo en temporadas de alta demanda como la Cuaresma. Puso como ejemplo la talla 41-50, que es el camarón descabezado con cáscara más consumido en el país. En años anteriores se llegó a vender hasta en 180 pesos el kilo, el año pasado no pasó de los 165 y actualmente batallan para venderlo a 150 pesos, cuando el precio natural por producción y conservación debería rondar los 160 pesos.
Finalmente, hizo un llamado a los consumidores para preferir el camarón mexicano, destacando que es un producto de mejor sabor, textura firme, sin químicos y no adulterado. Consumirlo, añadió, contribuye a sostener la actividad económica y la generación de empleos en el sector. Como referencia para distinguirlo, mencionó que el camarón nacional tiene una consistencia más firme, no es aguado y su sabor es más intenso y salado en comparación con el de importación.