Permisos de siembra cierran con alza en trigo
Cesavesin reporta 347 mil hectáreas de maíz y daños parciales por lluvias; plagas disminuyen tras precipitaciones de enero
Culiacán, Sinaloa. – El presidente del Comité Estatal de Sanidad Vegetal del Estado de Sinaloa, Leonel Murillo Cárdenas, informó que el sistema de captura de Permisos Únicos de Siembra cerró con incrementos relevantes en algunos cultivos estratégicos del ciclo otoño-invierno 2025-2026, particularmente en trigo.
Detalló que en maíz blanco se establecieron 347 mil 84 hectáreas, mientras que el frijol cerró con 57 mil 597 hectáreas. En el caso del garbanzo, se registraron 62 mil 627 hectáreas con permiso pagado, a las que se suman alrededor de 10 mil hectáreas de temporal en la zona de Mocorito y Salvador Alvarado, consideradas dentro del volumen estimado de cosecha.
En papa se reportaron 16 mil 175 hectáreas, cifra ligeramente superior a la proyectada en el Consejo Estatal de Desarrollo Rural Sustentable. Sin embargo, el mayor crecimiento se observó en trigo, donde inicialmente se contemplaban alrededor de 40 mil hectáreas y finalmente se establecieron 54 mil 949.
Murillo Cárdenas explicó que el Valle del Carrizo concentra cerca de 25 mil hectáreas de este cultivo, mientras que en el Valle del Évora, particularmente en Angostura, la superficie aumentó de un promedio histórico de entre 3 mil y 5 mil hectáreas a más de 10 mil en el presente ciclo.
Subrayó que el Permiso Único de Siembra es un documento oficial que acredita al productor y le permite acceder a programas de apoyo estatales y federales. Precisó que la última prórroga para regularizar el trámite venció a finales de enero y aplicó para todos los cultivos, sin excepciones.
En cuanto a las afectaciones por las lluvias del 24 de enero, indicó que fueron principalmente parciales. En maíz se registraron alrededor de 11 mil hectáreas con daños, de las cuales entre el 92 y 93 por ciento mostró una recuperación importante. Solo en Angostura se reportó la recomendación de destrucción total en 30 hectáreas.
En frijol se contabilizaron cerca de 300 hectáreas con daños parciales, principalmente en predios donde el cultivo ya estaba cortado, por lo que será hasta la trilla cuando se determine el impacto en rendimiento y calidad del grano.
El dirigente señaló que las precipitaciones generaron beneficios al ahorrar un riego de auxilio, lo que permitió conservar volúmenes de agua de las presas destinadas al campo sinaloense. Además, ayudaron a reducir poblaciones de plagas como la mosquita blanca, cuya proliferación se había intensificado por las altas temperaturas registradas durante el invierno.
Advirtió que el calor atípico, considerado por especialistas como un invierno tropical, puede provocar estrés en los cultivos, afectar su desarrollo natural y eventualmente mermar rendimientos. En el caso del trigo, explicó que la falta de horas frío podría influir en la floración y en el volumen final de grano, situación similar a la observada en el mango en la zona sur del estado, donde la floración ha sido menor a la habitual.