Germán Escobar alerta abandono al campo sinaloense
En el programa Diálogos por Sinaloa, el ex diputado federal y ex presidente de la Comisión de Asuntos Agropecuarios sostuvo que la eliminación de apoyos federales ha puesto en riesgo la agricultura comercial y llamó a restituir fondos, mejorar precios y bajar tasas de crédito.
Culiacán, Sinaloa. – Durante su participación en el programa Diálogos por Sinaloa, que conduce la diputada local Paola Gárate en plataformas digitales, Germán Escobar Manjarrez, ex dirigente de la Liga de Comunidades Agrarias de Sinaloa y actual presidente de Agricultura del Comité Ejecutivo Estatal del PRI, presentó una amplia reflexión sobre la situación actual del campo sinaloense y la política pública federal en materia agropecuaria.
Escobar Manjarrez, quien cuenta con una trayectoria que incluye cargos como diputado federal, presidente de la Comisión de Asuntos Agropecuarios de la Cámara de Diputados, alcalde de Elota y diputado local, afirmó que la agricultura comercial atraviesa una de sus etapas más complejas debido a la desaparición de los esquemas de apoyo que históricamente permitieron enfrentar las asimetrías con Estados Unidos tras la firma del Tratado de Libre Comercio.
Recordó que Sinaloa produce alrededor del 33 por ciento de los alimentos del país y destacó que el modelo de agricultura comercial, impulsado desde los años noventa con instrumentos como apoyos a la comercialización, coberturas de precios, financiamiento preferencial y aseguramiento agrícola, permitió alcanzar producciones de hasta seis millones de toneladas de maíz. A su juicio, ese esquema fue exitoso y garantizó certidumbre a productores, industria y consumidores.
Sin embargo, señaló que en los últimos años el gobierno federal eliminó las bolsas de apoyo que se activaban cuando los precios internacionales caían, lo que hoy ha dejado a los productores sin protección frente a un mercado adverso. Afirmó que sembrar sin estos respaldos vuelve inviable la actividad, especialmente con tasas de interés que, dijo, llegan hasta 24 por ciento anual, lo que calificó como “criminal” para el sector productivo.
El también productor agrícola sostuvo que el campo sinaloense ha sido tratado con desdén bajo el argumento de que es un sector “rico”, cuando en realidad enfrenta altos costos, grandes riesgos y una fuerte dependencia del financiamiento. Subrayó que con menos de 30 mil millones de pesos se podría atender la problemática de la agricultura comercial en Sinaloa, Sonora, Tamaulipas y otras regiones productoras, mientras que en otras zonas del país se realizan inversiones mucho mayores sin el mismo impacto productivo.
Sobre la actuación del gobierno del estado, reconoció la intención del gobernador Rubén Rocha Moya de intervenir en la compra de maíz para apoyar a pequeños productores, aunque consideró que la medida resultó costosa e insuficiente ante la falta de respaldo federal. Afirmó que los temas agropecuarios son responsabilidad de la federación y que los estados no cuentan con la capacidad financiera para resolverlos por sí solos.
Escobar Manjarrez advirtió que, de no protegerse la producción de maíz híbrido de Sinaloa, destinado principalmente al consumo humano, el país podría terminar dependiendo del maíz transgénico importado. En ese sentido, llamó a revisar la política agroalimentaria y a escuchar a los productores con experiencia en agricultura comercial.
Finalmente, planteó como medidas urgentes el restablecimiento de fondos de apoyo a la comercialización para Sinaloa, un respaldo de al menos mil pesos por tonelada para el ciclo en curso, la participación del gobierno para mejorar precios con la industria, y la creación de esquemas financieros que reduzcan las tasas de interés. Aseguró que apoyar al campo no solo beneficia a los agricultores, sino a toda la economía estatal, ya que la agricultura es uno de los principales motores de empleo, derrama económica y seguridad alimentaria.