Piden incluir a ciudadanos en rediseño aéreo
Colectivo y controladores urgen a SENEAM a abrir participación social en la definición de nuevas rutas en el Valle de México
Ciudad de México, 26 de noviembre de 2025. – El colectivo Más Seguridad Aérea, Menos Ruido y el Sindicato Nacional de Controladores de Tránsito Aéreo (SINACTA) solicitaron a Servicios a la Navegación en el Espacio Aéreo Mexicano (SENEAM) integrar a la sociedad en las mesas técnicas donde se analiza el rediseño del espacio aéreo del Valle de México. Ambas organizaciones insistieron en que la participación ciudadana informada es clave para garantizar mayor seguridad operacional y reducir el impacto acústico que hoy afecta a millones de habitantes.
El planteamiento surgió durante una reunión entre representantes del colectivo y José Alfredo Covarrubias, secretario general del SINACTA, donde se acordó trabajar conjuntamente para que las propuestas ciudadanas, respaldadas por estudios de ruido y análisis técnicos, sean consideradas en la definición de nuevas salidas y llegadas al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.
Covarrubias destacó que los cambios deben construirse de manera incluyente. Señaló que cualquier rediseño tiene implicaciones directas en la población, por lo que es indispensable escuchar tanto a quienes viven bajo las rutas como a quienes operan diariamente el espacio aéreo. El dirigente también subrayó la necesidad del rediseño, siempre y cuando se tome en cuenta la experiencia de los controladores y las áreas de oportunidad que observan en la operación cotidiana.
El colectivo señaló que, tras el rediseño de 2021, las rutas se desplazaron hacia zonas más elevadas y densamente pobladas del poniente del Valle de México, lo que ha derivado en sobrevuelos a baja altura sobre colonias donde se registran niveles superiores a 100 decibeles. Los datos provienen de un estudio de mil horas de mediciones realizado en 17 puntos y financiado por vecinos, cuyas conclusiones contrastan con las recomendaciones internacionales, que sugieren no rebasar 55 decibeles durante el día y 40 por la noche.
Estudios internacionales sobre ruido aeronáutico confirman riesgos para la salud a partir de niveles muy por debajo de los registrados, incluyendo incrementos significativos en enfermedades cardiovasculares. Con base en las mediciones realizadas por el especialista Rafael Trovamala, el colectivo estima que la población afectada por ruido aéreo ascendió de 1.5 a 2.6 millones de personas tras la reconfiguración de 2021.
Durante el encuentro, Covarrubias también advirtió que México opera con un déficit crítico de controladores aéreos. Señaló que actualmente laboran alrededor de mil 50, pero se requieren entre 500 y 600 más para garantizar la seguridad y la eficiencia de las operaciones, situación que ha sido reconocida en el plan aeronáutico federal.
El colectivo informó que ya presentó una solicitud formal al director general de SENEAM, Javier Alonso Vega Dour, para ser incluido de forma permanente en las mesas de análisis del nuevo rediseño. También pidió que se tomen en cuenta los estudios de ruido ya compartidos y que se valoren sus propuestas de rutas orientadas a reducir riesgos operacionales y la afectación poblacional.
Los representantes aclararon que no se oponen a la aviación ni al desarrollo del país, sino que buscan un entorno más seguro y menos ruidoso para pasajeros, tripulaciones, controladores y habitantes en tierra. Afirmaron que cuentan con datos y propuestas y que únicamente solicitan un lugar en el proceso donde se decide el futuro del espacio aéreo que cruza sobre sus hogares.
Tanto el colectivo como el SINACTA llamaron a SENEAM y a la autoridad aeronáutica a materializar esta apertura en acciones concretas: mesas de trabajo transparentes, decisiones basadas en evidencia y un rediseño que reduzca los riesgos y el ruido para millones de personas en el Valle de México.