Productores de cacahuate alertan derrumbe en precios
Rendimientos altos, pero la comercialización cayó a la mitad y la planta procesadora sigue abandonada desde hace años.
Mocorito, Sinaloa. – Paciano Monjardín Heráldez, dirigente de la Unión Nacional de Productores Cacahuateros, advirtió que la cosecha de este año en zonas temporaleras concluye con buenos rendimientos, pero con precios tan bajos que calificó como vergonzosos. Señaló que mientras en 2023 el kilo se vendía entre 18 y 20 pesos, hoy la industria lo está pagando en 10 u 11 pesos, muy por debajo del costo de producción.
Explicó que producir una tonelada de cacahuate cuesta alrededor de 20 mil pesos, lo que vuelve imposible mantener la actividad. Aun así, muchos agricultores han optado por entregar su cosecha “por necesidad”, ante la falta de alternativas. Recordó que el cacahuate es prácticamente el único cultivo viable en esas tierras arenosas, pues otros como ajonjolí, sorgo o maíz no prosperan por la pérdida rápida de humedad.
Monjardín Heraldez atribuyó el problema a la falta de intervención del gobierno para proteger a los productores. Afirmó que los costos de insumos como fertilizante y semilla siguen al alza, mientras que los apoyos son mínimos y solo llegan a una fracción de los productores. En el caso de Mocorito, dijo, de 400 agricultores apenas 40 reciben semilla subsidiada.
El representante lamentó además que la planta procesadora de cacahuate, con un avance de construcción del 80 por ciento, permanezca detenida desde hace siete u ocho años, tras la desaparición de programas y créditos públicos como los de la antigua Financiera Rural. Relató que incluso buscaron opciones con FIRA, pero fueron informados de que no existen apoyos para ese tipo de industrias.
Advirtió que, de no corregirse esta situación, muchos productores dejarán de sembrar el próximo ciclo al no ser rentable. Llamó a los gobiernos estatal y federal a retomar programas que permitan industrializar el cacahuate y dar viabilidad económica a las zonas temporaleras. “Necesitamos otro tipo de impulso. Con muy poco se puede reactivar la planta y mejorar la vida de cientos de familias”, expresó.