Piden atender crisis del campo con crédito y comercialización
El experto en mercados Manuel Quintero Meza advierte que la falta de planeación y apoyos oportunos provocó el colapso económico de los productores de granos en varias regiones del país.
Mexicali, B. C. – Las manifestaciones que protagonizan productores agrícolas en distintas zonas del país tienen su origen en la falta de precios rentables para sus cosechas, principalmente de maíz, trigo y sorgo, pero sobre todo en la ausencia de programas eficaces de planeación y atención al sector, señaló Manuel de Jesús Quintero Meza, especialista en mercados de granos.
Explicó que, en semanas recientes, sostuvieron reuniones con autoridades federales y legisladores en la Ciudad de México para gestionar el pago rezagado de los apoyos a productores de trigo, principalmente en el valle de Mexicali, donde permanecen pendientes alrededor de 80 mil toneladas con un monto de entre 2 mil 400 y 2 mil 500 pesos por tonelada, necesarios para alcanzar el precio de garantía de 7 mil 50 pesos fijado por la Secretaría de Agricultura.
“De no entregarse a la brevedad este recurso, cerca de 800 productores del valle de Mexicali podrían enfrentar la quiebra”, advirtió Quintero Meza, quien subrayó que la misma situación se replica en Sonora y Sinaloa.
Según comentó, la Secretaría de Agricultura no ha publicado las reglas de operación que permitirían abrir ventanillas de apoyo por falta de suficiencia presupuestal. Sin embargo, ante la presión de las protestas, se anunció un programa emergente de apoyo al precio del maíz para productores del Bajío (Guanajuato, Jalisco y Michoacán) con un incentivo inicial de 850 pesos por tonelada.
“El problema es que, al mismo tiempo que el Gobierno Federal anunció el apoyo, los industriales compradores redujeron su precio de compra en casi 900 pesos, de 6 mil a 5 mil 200 por tonelada. Así, el subsidio terminó neutralizado y los productores siguieron recibiendo prácticamente lo mismo”, explicó.
Quintero Meza sostuvo que la única manera de evitar estos desequilibrios es mediante la reactivación del esquema de agricultura por contrato, el cual brinda certeza a productores y compradores al establecer precios y volúmenes desde antes de la siembra, además de permitir la compra de coberturas que protejan de la volatilidad internacional.
“El programa fue eliminado por la administración anterior, dejando en la incertidumbre a cientos de miles de productores”, recordó.
Recientemente, añadió, se anunció un incremento del apoyo a 950 pesos por tonelada y la creación del Sistema Mexicano de Ordenamiento de Mercado y Comercialización del Maíz, que plantea precios de referencia previos a la siembra, acuerdos directos entre productores e industriales, y un marco jurídico transparente.
“Falta incluir el componente de coberturas de precios, con lo cual podría realmente regresar la agricultura por contrato”, consideró.
Finalmente, subrayó que la solución de fondo para el campo mexicano depende de que el Gobierno federal reactive dos ejes fundamentales: el crédito y la comercialización. “Si se planea, atiende y opera con oportunidad en esos temas, el campo puede salir adelante”, concluyó.