Aumenta de 4.7 % el costo de canasta alimentaria en zonas urbanas
En septiembre de 2025, el valor de la canasta alimentaria subió 4.7 por ciento en áreas urbanas y 3.6 por ciento en rurales, de acuerdo con el INEGI; el alza se relaciona con incrementos en alimentos consumidos fuera del hogar, carne de res y leche.
Querétaro.— En septiembre de 2025, el costo de los productos que integran la canasta alimentaria presentó un aumento anual de 3.6 por ciento en el ámbito rural y de 4.7 por ciento en el urbano, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
De acuerdo con el reporte mensual de Líneas de Pobreza, la inflación general anual se ubicó en 3.8 por ciento, cifra menor a la registrada en el mismo mes del año anterior (4.6 por ciento). El incremento de la canasta alimentaria fue inferior a la inflación en las zonas rurales, mientras que en las urbanas la superó ligeramente.
El valor monetario de la Línea de Pobreza Extrema por Ingresos —que mide el costo de la canasta alimentaria— fue de 1,850.65 pesos mensuales por persona en el ámbito rural y de 2,454.74 pesos en el urbano. En tanto, la Línea de Pobreza por Ingresos, que considera además la canasta no alimentaria, alcanzó 3,403.50 pesos en zonas rurales y 4,740.84 pesos en las urbanas.
El INEGI señaló que los rubros con mayor incidencia al alza fueron los alimentos y bebidas consumidas fuera del hogar, el bistec de res y la leche pasteurizada de vaca. En el ámbito rural, también influyó el aumento en la carne molida de res.
Por otro lado, las Líneas de Pobreza por Ingresos —que incluyen alimentos, bienes y servicios— tuvieron variaciones anuales de 3.4 por ciento en el ámbito rural y 3.8 por ciento en el urbano. En ambos casos, los incrementos estuvieron impulsados principalmente por el costo de los alimentos, así como por los rubros de cuidados personales y educación, cultura y recreación.
El instituto recordó que, a partir de julio de 2025, asumió la responsabilidad de calcular y actualizar las Líneas de Pobreza en el país, conforme a las reformas a la Ley General de Desarrollo Social y otras disposiciones legales.
Estos indicadores sirven como referencia monetaria para determinar si los ingresos de la población son suficientes para adquirir los bienes, servicios y alimentos necesarios, y forman parte de la medición de la pobreza multidimensional en México.