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JUGAMOS COMO NUNCA…. PERDIMOS COMO SIEMPRE

POR: M.C. MANUEL DE JESÚS QUINTERO MEZA 

Es la clásica frase que se emplea en el futbol, cuando con aquella emoción vemos el mundial del deporte mas famoso del mundo,  en el cual nuestro equipo nacional nos hace ilusionarnos al ganar algunos partidos y empatar otros; pero cuando llega el juego definitivo para pasar a la siguiente etapa, nos toca un muy buen equipo de otro País; se le juega al tu por tu y con todo el ímpetu se deja todo en la cancha, pero al final pasa algo (un penal, un descuido de la defensa, un error, una jugada magistral  por parte del contrario), y hace la diferencia; perdimos o nos ganaron, ni modo nos vemos dentro de 4 años.

Pasarán los 4 años y ya no será lo mismo, no será el mismo mundial, no serán los mismos jugadores, no serán los mismos equipos contra los que vamos a jugar, algunos aficionados ya no volverán o volveremos a ver otro mundial de futbol.

En el sector agropecuario podríamos aplicar una frase muy similar:

SEMBRAMOS COMO NUNCA…BATALLAMOS COMO SIEMPRE.

Una vez más veo como mis compañeros y amigos productores, dejan todo en el surco (como los futbolistas del mundial, dejan todo en la cancha); enfrentan de todo: preparan la tierra con el alto costo del diésel, hacen un tractor completo con piezas de otros, compran de fiado  el fertilizante y la semilla, batallan por el agua para regar la parcela, la naturaleza les juega una mala pasada, cuando no hace un buen invierno e hicieron falta horas frío para que la planta amacolle más;  las ondas de calor llegan anticipadamente afectando la floración y por lo tanto la espiga, el grano y por consecuencia se afecta la producción de trigo.

El amoniaco sube de precio siempre cuando mas se necesita aplicarlo, las empresas habilitadoras empiezan a racionar el crédito y cortan o reducen las ministraciones de recursos; los precios internacionales en la bolsa de Chicago nomás no reaccionan, se mueve alrededor de los 200 dólares; la industria establece (no negocia) un precio, las autoridades deciden la cantidad de apoyos a otorgar de acuerdo a su presupuesto.

Acuerdos que se firman y luego no se cumplen, como el caso de los 300 dólares a pagar por tonelada de trigo, a los que al momento de la liquidación se les resta el precio de las coberturas de precios, las cuales se compraron para proteger el precio, pero con costo cargado al productor.

Publicaciones en el Diario Oficial de la Federación por parte de la Secretaría de Agricultura Federal, en las cuales se establece que se estará otorgando el apoyo para la compra de coberturas de precios al trigo, en este caso al trigo cristalino. Apoyos que el productor confía (porque confía en el Gobierno Federal, confía en el Secretario de Agricultura, confía en la Presidenta de la República) serán aplicados en la realidad; pero, “no contaban con mi astucia,” (decía el chapulín colorado), las letras pequeñas del contrato o publicación indican “sujeto a disponibilidad presupuestal”; es decir todo está bien, pero si no hay dinero, pues no hay apoyo. Y tómala (como dicen ahora los muchachos), que los productores de trigo cristalino del País se quedaron como novias de rancho, vestidos y alborotados, confiando en ese apoyo de $200 pesos por tonelada, que otorgaría el gobierno federal que en el sexenio pasado si se entregó, pues ahora no se ha entregado, y por lo visto ni se entregará.

Imaginémonos que estas letras pequeñas “sujeto a disponibilidad presupuestal” se las aplican a los adultos mayores o a los discapacitados o a las madres solteras en los programas del Bienestar. NO eso no sucede, ahí si la instrucción es buscar por cielo, mar y tierra el recurso para pagar esos programas, y que bueno que así sea; pero los productores de trigo también requieren esa voluntad, planeación y disponibilidad presupuestal por parte del Gobierno.

En el caso particular del valle de Mexicali, los productores de trigo solicitan $20 millones de pesos.

¿Habrá que explicar con claridad porque 20, y porque no 15 o 25?

No es una cifra que a alguien se le ocurrió, tiene un origen y un sustento; no es para obtener utilidades, es para alcanzar el punto de equilibrio, es decir, para salir después de 10 meses de trabajo en la parcela, sin ganancias, pero también sin pérdidas.

Si aplicamos esos $20 millones de pesos en las 18,000 hectáreas sembradas de trigo cristalino, equivalen a $1,111 pesos por hectárea, que es la diferencia negativa entre lo que costó producirlas y lo que se recibirá como pago por la cosecha obtenida de cada hectárea.

Estos $200 pesos por tonelada, que por esta ocasión los funcionarios de la SADER federal informan que no serán otorgados, sumados en cada hectárea que produce en promedio $6.1 tonelada por hectárea, equivalen a un poco más de ese faltante arriba mencionado.

¿Qué pasará si no se consiguen esos $20 millones de pesos?

El productor no podrá pagar y caerá en cartera vencida, no será más sujeto de crédito (ya de por si muy escaso). Se verá obligado a vender su maquinaria, algo de tierra o el agua o en el menor de los casos a rentar la parcela y dejará de sembrar.

Entonces para el próximo ciclo veremos una reducción aún más drástica en la siembra de trigo en el valle de Mexicali (así como en el Valle del Yaqui, y otros valles agrícolas de nuestro País).

Ya en este año se sembró la cantidad mas baja en los últimos 25 años.  De las 30 mil hectáreas sembradas, 18,000 hectáreas son de trigo cristalino, es decir el 60%.  De no conseguirse esos mencionados $20 millones de pesos, gran parte de estas hectáreas ya no se volverán a sembrar, quedarán estos productores y sus familias a la buena de Dios, y el valle de Mexicali cada vez más desolado; y su gente, los hijos de los trigueros más a merced de las actividades ilícitas y de los delincuentes; lo que se requiere es dinero para sobrevivir (comer, vestir), si la tierra no lo da…pues de alguna forma se habrá de conseguir.

El gran ausente en este tema hasta ahora es el Gobierno Federal, sus representantes y los legisladores Federales de Baja California; pero a la vez pueden ser los pueden ser los buenos de la película, todavía es posible con un poco de voluntad. $20 millones de pesos; de algún programa no ejercido, se pueden reasignar para apoyar a los productores de trigo.

No es justo, ni recomendable que el productor de trigo del País, se vaya a casa diciendo “SEMBRAMOS COMO NUNCA… BATALLAMOS COMO SIEMPRE”.

M.C. MANUEL DE JESUS QUINTERO MEZA

PRODUCTOR, CONSULTOR,

USUARIO DEL DISTRITO DE RIEGO 014, DEL RIO COLORADO

 

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