Regidora del PRI critica fuertemente la gestión de seguridad y acusa omisión del gobierno municipal
En una intervención contundente, la regidora del PRI criticó la falta de respuestas ante la inseguridad y exigió un gobierno más humano y comprometido con la ciudadanía.
Culiacán, Sinaloa. – Durante la sesión ordinaria de Cabildo del Ayuntamiento de Culiacán este martes 28 de enero, la regidora Lourdes Erika Sánchez Martínez (PRI) alzó la voz para denunciar la inacción del gobierno municipal ante la creciente inseguridad y la desesperación de la ciudadanía. Con un discurso emotivo y crítico, Sánchez Martínez leyó fragmentos de carteles y consignas utilizadas en las recientes marchas ciudadanas, donde se exigía justicia, paz y seguridad para los culiacanenses.
“Queremos paz… Justicia… Que los ojos de los desaparecidos te persigan en tus sueños y el llanto de sus madres no te deje dormir… Nos faltan todos…”, fueron algunas de las expresiones que la regidora compartió, destacando que estas demandas, aunque visibles en todo el país e incluso plasmadas en la fachada del Ayuntamiento, no han recibido la atención que merecen.
Sánchez Martínez criticó duramente la falta de presencia y compromiso del alcalde durante las manifestaciones ciudadanas, especialmente en el caso de las familias de Antonio, Gael y Alexander, quienes fueron víctimas de un brutal crimen. Señaló que, mientras el presidente municipal justificó su ausencia alegando que atendía la muerte de dos policías municipales, no hubo constancia de su participación en el homenaje póstumo a estos elementos.
“Lo que sí consta es que ese día rehuiste a tu responsabilidad de escuchar a la sociedad”, afirmó la regidora, quien también cuestionó la incongruencia del gobierno municipal al realizar actividades políticas fuera de la ciudad en momentos de crisis.
Inseguridad y desatención: un problema que crece
La regidora destacó que, en los casi cinco meses de gestión actual, la ausencia del gobierno ha sido “lapidaria y criminal”. Criticó que las acciones realizadas, como la entrega de cheques, condonaciones de cobro de piso y descuentos en el predial, no son suficientes para enfrentar la grave situación de inseguridad que vive Culiacán.
“Nos están matando, Presidente”, expresó Sánchez Martínez, quien recalcó que, aunque el problema de inseguridad es de competencia de varios órdenes de gobierno, la falta de comunicación, acción y reconocimiento de la realidad por parte del gobierno municipal ha agravado la situación.
“Si después de tanto no hay resultados, entonces sí son parte del problema”, afirmó, recordando sus palabras durante la primera sesión de Cabildo en noviembre pasado, cuando pidió al gobierno dejar de “cantarse elogios a sí mismos” y empezar a servir a la gente.
Un llamado a la humanidad
La regidora hizo un llamado a romper el “pacto de silencio” y a reconocer que las protestas ciudadanas son el reflejo de un profundo descontento social. “Las protestas tienen rostro de maestros y alumnos, de personas que han perdido sus empleos, que han sido víctimas de robos en sus hogares, que han tenido que cerrar sus negocios, de desplazados de sus comunidades y de familias que buscan a sus desaparecidos”, dijo.
Sánchez Martínez enfatizó que este no es un asunto de partidos políticos, sino de humanidad. “Despierten, este no es un asunto de partidos, es de humanidad”, expresó.
Finalmente, la regidora respondió a las declaraciones de la vocería de gobierno, que calificó a quienes critican su gestión como “adversarios”. “Si hoy más que nunca me siento orgullosa de ser adversaria de este gobierno, de estar de este lado de la historia, de compartir junto a esos cuantos, a esos poquitos que dice el gobernador, pero que ustedes saben que somos miles, el sentimiento tan profundo que representa perder a los nuestros y, en otros casos, el patrimonio que tanto nos ha costado construir”, concluyó.
Con esta intervención, la regidora Lourdes Erika Sánchez Martínez dejó en claro que la ciudadanía de Culiacán exige respuestas concretas y contundentes de un gobierno que priorice la seguridad y el bienestar de las personas sobre cualquier interés político.