Pescadores de La Reforma impulsan la conservación marina con monitoreo de tortugas
Gracias al esfuerzo conjunto del Grupo Tortuguero de las Californias, la organización SUCEDE y el respaldo técnico del IPN-CIIDIR Sinaloa, se recopila información valiosa sobre la tortuga marina en la bahía Santa María-La Reforma.
La Reforma, Sinaloa, 30 de octubre de 2024.- En un esfuerzo innovador por preservar la vida marina, pescadores y pescadoras de La Reforma, Angostura, han pasado de la captura a la protección de especies en peligro de extinción, como la tortuga marina. . Este cambio es impulsado a través de la colaboración entre el Grupo Tortuguero de las Californias, SUCEDE y el investigador Alan Zavala, del IPN-CIIDIR Sinaloa, quienes han trabajado en estrategias de conservación avanzadas para proteger a estos reptiles emblemáticos.
Isabel Mendoza Camacho, directora de SUCEDE, destacó la importancia de esta transformación en la comunidad pesquera, señalando que ahora, más que nunca, los pescadores están comprometidos con la conservación de la biodiversidad marina. “Este proyecto permite a las comunidades locales entender la conexión entre la salud de la bahía y el futuro de sus propias actividades pesqueras”, comentó. Mendoza explicó que el monitoreo ayuda a identificar amenazas como el cambio climático, la contaminación y la intervención humana, factores que impactan directamente en la supervivencia de las tortugas marinas.
Liderazgo y compromiso de la comunidad pesquera
El grupo de monitoreo, encabezado por Adalberto García, un pescador con amplia experiencia y dedicación ambiental, se ha movilizado a sus compañeros para que participen en el cuidado de la bahía. García y su familia, quienes lideran esta iniciativa, han logrado inspirar a otros pescadores a unirse al esfuerzo por preservar la biodiversidad en Santa María-La Reforma. La bahía es un sitio clave de alimentación y reproducción para la tortuga marina, especies que, a pesar de los esfuerzos de protección, continúan amenazadas y en riesgo de extinción.
“Se necesita un cambio cultural para asegurar el futuro de estas especies”, subrayó Mendoza. “El consumo de carne de tortuga sigue siendo una práctica en algunas comunidades del noroeste de México, y el impacto negativo que esto tiene sobre la salud pública y el ambiente es alto”, añadió. La colaboración con el Grupo Tortuguero de las Californias ha facilitado también campañas de educación ambiental, orientadas a desalentar el consumo de tortuga y sensibilizar a la población sobre la importancia de estas especies en el ecosistema marino.
Resultados tangibles y compromiso sostenido
A lo largo de este proceso, se ha brindado empleo a seis pescadores locales, quienes han realizado seis monitoreos detallados, registrando datos de 23 individuos de tortuga negra (Chelonia mydas). Las actividades de monitoreo incluyen la toma de muestras y mediciones de tamaño, salud y comportamiento, datos que alimentan estudios sobre los efectos del cambio climático y la contaminación en estas especies.
Este esfuerzo se enmarca en una estrategia integral de conservación marina que no solo protege a las tortugas, sino que también fortalece la identidad y el sustento de las comunidades pesqueras de La Reforma.