PASARELA EN LA POLÍTICA
Por: Sandra Martos
No cabe duda que la política es todo un arte, y quienes han vivido de ella por generaciones dominan claramente todos los trucos habidos en el argot.
Saben cómo detectar recovecos en la ley, saben cómo negociar los espacios de gobierno y también saben cómo mantenerse activos por años dentro de las estructuras de gobierno.
No genera expectación conocer los nombres de quienes integrarán el próximo gabinete federal. Si nos apegamos a la lógica, entenderemos que veremos una pasarela de personajes por demás conocidos.
No es difícil entender que son compromisos asumidos desde antes y durante las campañas y que las lealtades y complicidades juegan un rol importante, lo cual implica que quién no forme parte del grupo, difícilmente tendrá una oportunidad en el nuevo gobierno.
Aunque pareciera que solo nos estamos refiriendo al presente, la realidad es que esta es una verdad histórica y quiénes hemos tenido la dicha de vivir algunos años, no nos resulta difícil recordar que en el sistema político del siglo XX las cosas siempre se manejaron así. Quiénes estaban gobernando prácticamente se pasaban los puestos entre ellos mismos, y cuando hablábamos de cambios generacionales, regularmente se trataba de los descendientes de los mismos políticos.
Como bien dijo un amigo empresario. Hay tantos mexicanos con talento, incluso con su vida resuelta, capaces de aportar conocimientos y experiencias para sacar adelante este país, y que difícilmente entrarían al gobierno pretendiendo enriquecerse, pues pondrían en juego su propia trayectoria.
También hay mexicanos muy capaces y con verdadera vocación de servir, que bien podrían sumar en la construcción del país que queremos anteponiendo el bienestar del pueblo por encima de sus intereses personales. Pero tampoco a ellos se les abrirán las puertas tan fácilmente.
Por lo pronto, la próxima presidenta de la República ya reveló algunos nombres de quienes integrarán su gabinete, de los cuales ninguno genera sorpresa, ni expectación, ni entusiasmo, ya que a todos les hemos visto en acción y por lo tanto es bastante predecible que solo seguirán las indicaciones del primer mandatario, sin ofrecer algo que nos permita soñar.