Urgen necesidad de proteger Áreas Naturales Protegidas (ANP) ya existentes en México
Ciudad de México, 11 de enero de 2024 – La reciente promulgación de 20 nuevas Áreas Naturales Protegidas (ANP) por parte de la SEMARNAT no es motivo de celebración para los ecosistemas y la fauna silvestre de nuestro país. Aunque estas áreas se han incrementado, la ausencia de presupuesto, personal y un plan de manejo efectivo para protegerlas podría empeorar la ya delicada situación ambiental en México.
Ernesto Zazueta, Presidente de la Asociación de Zoológicos, Criaderos y Acuarios de México (AZCARM), advierte sobre la necesidad de ser cautelosos con los anuncios gubernamentales, especialmente en épocas electorales. Destaca que el sector dedicado a la protección de ecosistemas y biodiversidad no cuenta con suficiente presupuesto para proteger las ANP existentes, por lo que sumar más áreas solo implica restar más recursos.
“La analogía es sencilla: así como no sería una buena noticia recibir otro hijo en casa si no tienes recursos para alimentar a los dos que ya tienes, la promulgación de nuevas ANP sin presupuesto adecuado tampoco es positiva. Aunque suene maravilloso tener 225 ANP cuando el sexenio comenzó con 182, el presupuesto limitado plantea riesgos significativos”, advirtió Zazueta Zazueta.
El presidente de AZCARM recordó que desde 2017, el presupuesto destinado a proteger las ANP ha disminuido en un 87%, lo que ha dejado a muchas de ellas vulnerables al saqueo, invasión, deforestación y explotación.
Zazueta subraya que el presupuesto asignado a la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) para este año representa solo el 2.5% del presupuesto ambiental nacional. Declarar más ANP sin asignarles un presupuesto adecuado, sin aumentar el personal necesario y sin un plan de manejo efectivo solo es una buena intención que terminará siendo letra muerta, incluso pudiendo ser interpretado como un anuncio político en medio de una crisis ambiental.
En este contexto, Zazueta hace un llamado urgente para que se aplique la ley de manera adecuada y se destinen más recursos a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente de México (PROFEPA), el organismo encargado de la inspección y vigilancia ambiental en el país.
“A la PROFEPA no le queda más que mantener a sus inspectores en sus oficinas, porque literalmente no les alcanza ni para gasolina. Esta situación ha contribuido a que México esté entre los países con mayor deforestación en el mundo y a la próxima extinción de la vaquita marina. Además, la tala clandestina está en manos del crimen organizado, lo que ha llevado a cifras récord en estados como Jalisco, Veracruz y Michoacán”, alertó.
Finalmente, Zazueta enfatiza que si el gobierno actual está realmente interesado en proteger territorios mega diversos y contribuir al bienestar de las comunidades que dependen de ellos, debería centrarse en proteger los sistemas de Unidades de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (UMAS) y Programas de Manejo para la Conservación (PIMVS), en lugar de afectar a un sector noble y productivo.
“Es lamentable que las más de 36 millones de hectáreas protegidas a través de UMAS Y PIMVS, como una estrategia autosustentable, hayan sido castigadas en los últimos años. La actual administración ha desmantelado la Dirección General de Vida Silvestre y ha dificultado la vida de sus propietarios, tratándolos como delincuentes. Estas personas, trabajadoras y comprometidas, con sus recursos y conocimientos, están conservando y protegiendo los recursos naturales de toda la nación”, concluyó Zazueta.