Abigeato de colmenas sin freno en Sinaloa: Apicultor
Culiacán, Sinaloa sábado 24 de junio de 2023- El robo de colmenas continúa siendo un grave problema para los apicultores en el estado de Sinaloa, resultará pérdidas económicas significativas y decreciendo la producción de miel. Además, se ha observado una disminución en la población de abejas debido a la contaminación por agroquímicos y otras sustancias tóxicas, según dijo Julián Alfonso García Hernández, técnico agroecológico del programa de Producción para el Bienestar.
García Hernández enfatizó la importancia de aplicar las leyes vigentes para frenar este problema que afecta de manera considerable a los productores apícolas. Estos se ven obligados a encontrar formas de reemplazar las colmenas y las abejas reinas perdidas. Estimó que mensualmente registran una afectación entre 100 y 120 colmenas, lo que representa una pérdida de alrededor de un millón de pesos.
“Es bastante serio ese problema del abigeato, no nada más aquí en el centro del estado, en todo Sinaloa, nosotros estamos preocupados para que se aplique la ley apícola que está vigente ahorita en el estado, y hay una nacional que está todavía cociéndose en el Senado y en el congreso, pero aquí está considerado fuerte el abigeato hay mucho robo de colmenas”, afirmó García Hernández.
El apicultor local también sugirió que los mismos productores competidores podrían ser responsables de los robos de colmenas, ya que el manejo de las colmenas no es una tarea fácil y requiere conocimientos especializados. Además, denunció que incluso la delincuencia organizada destruye las zonas productoras de miel para evitar la entrada de los apicultores en esos lugares.
“La delincuencia organizada también participa en el robo de colmenas. No solo nos roban, sino que también destruyen nuestras colmenas para evitar que ingresemos a las zonas que ellos consideran de su protección”, agregó García Hernández.
Ante esta situación, los apicultores de Sinaloa solicitan medidas más contundentes para prevenir y sancionar el robo de colmenas, así como un mayor control y regulación en el uso de agroquímicos y otras sustancias tóxicas que pueden afectar la salud de las abejas y la calidad de la miel.